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23 de abril del 2021

Tecnología

Segundo intento de lanzamiento de Space X: la misión que puede hacer historia en el espacio

 Proporcionado por Clarín The SpaceX Crew Dragon spacecraft on a Falcon 9 booster rocket sits at sunrise on Pad39A at the Kennedy Space Center in Cape Canaveral, Florida, U.S., May 29, 2020. REUTERS/Steve Nesius Todo está listo para que este sábado a las 16.22, hora de Argentina, y si el tiempo lo permite, dos astronautas estadounidenses […]




 Proporcionado por Clarín The SpaceX Crew Dragon spacecraft on a Falcon 9 booster rocket sits at sunrise on Pad39A at the Kennedy Space Center in Cape Canaveral, Florida, U.S., May 29, 2020. REUTERS/Steve Nesius Todo está listo para que este sábado a las 16.22, hora de Argentina, y si el tiempo lo permite, dos astronautas estadounidenses se lancen al espacio desde el Cabo Cañaveral de Florida en un cohete de la compañía Space X, del empresario Elon Musk, en la misión tripulada más peligrosa y de alto nivel confiada por la NASA​ a una empresa privada. Es el segundo intento luego de que el miércoles fracasara un lanzamiento por una tormenta eléctrica. El tiempo tampoco estará perfecto este sábado a esa hora: los expertos calculan que hay una chance del 50% de que la misión se cancele. El clima no es solo monitoreado sobre el Kennedy Space Center de Florida sino que también se tiene en cuenta cómo está en el Atlántico, donde se prevé que caiga la cápsula si hay una emergencia. Si hoy tampoco se puede concretar, se volverá a intentar mañana domingo. Hay enorme expectativa porque puede ser el inicio de la era de los vuelos comerciales al espacio. Si todo funciona tal cual está planeado, los astronautas estadounidenses Bob Behnken (49 años) y Doug Harley (53) serán los primeros en partir desde Estados Unidos desde 2011, ya que desde los frustrados lanzamientos de los transbordadores los estadounidenses debían volar desde territorio ruso y con cohetes Soyuz de ese país. El objetivo es llegar a la Estación Espacial Internacional​, que orbita a 400 kilómetros sobre el nivel del mar a 27.000 kilómetros por hora, y donde tienen permanecer hasta agosto. El lanzamiento podrá ser visto en vivo desde el sitio de la NASA. null Según lo planeado, los astronautas se despedirán de sus esposas e hijos y llegarán al cohete a bordo de un automóvil eléctrico de la firma del multimillonario emprendedor Musk, el dueño de Tesla y el sistema de pago Pay Pal, cuyo sueño es hoy tener las llaves del espacio para poder llevar pasajeros a una nueva dimensión, si es posible hasta la Luna y Marte. Es la primera vez que la NASA, aunque financió parte del proyecto, no controla el espectáculo porque la misión está a cargo de Space X, la empresa fundada por Musk en 2002. Los astronautas luego subirán por un ascensor a la cápsula Crew Dragon con sus trajes especiales blancos, con bandera estadounidense y de SpaceX, diseñados por José Fernández, el experto que confecciona las vestimentas para las películas de superhéroes. Se encenderá la propulsión del cohete Falcon 9 hasta que todo esté listo para partir. Los astronautas Doug Hurley (izquierda) y Bob Behnken (derecha) el miércoles. (SpaceX/AP) © clarin.com Los astronautas Doug Hurley (izquierda) y Bob Behnken (derecha) el miércoles. (SpaceX/AP) El lanzamiento se concretará a pesar de la terrible pandemia de coronavirus​ que ha provocado más de 350.000 muertos (casi 100.000 en Estados Unidos) y tiene al mundo en vilo. Los astronautas mantuvieron una estricta cuarentena de 14 días antes de partir hacia la Estación Espacial Internacional. Una vez en órbita, la cápsula con Hurley y Behnken demorará 19 horas para acoplarse a la estación. Los astronautas, que ya han orbitado cada uno dos veces en misiones de transbordadores en el pasado, podrían quedarse allí hasta principios de agosto. El viaje de retorno será como el de las cápsulas de Apolo: caerán en el océano, en este caso el Atlántico, frente a la costa de Florida. Trump el miércoles, en el lanzamiento que se abortó por mal tiempo. (Reuters) © Proporcionado por Clarín Trump el miércoles, en el lanzamiento que se abortó por mal tiempo. (Reuters) El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, estará allí presente, junto a su esposa Melania y al vice Mike Pence​. Se convertirá así en el tercer mandatario en funciones del país en observar la salida de un vuelo tripulado, después de Richard Nixon y Bill Clinton. Será un gran acontecimiento para el jefe de la Casa Blanca, que busca su reelección en noviembre. Trump había prometido volver a lanzar una misión tripulada a la Luna, en 2024, y este lanzamiento podría acercarlo a su objetivo sin tener que destinar demasiados fondos, escasos en tiempos de profunda crisis. Para Estados Unidos el lanzamiento es un motivo de orgullo. Desde el fracaso de los transbordadores espaciales (tras dos accidentes mortales, el del Challenger en 1986 y el del Columbia en 2003), el país recurrió a los cohetes rusos para viajar al espacio con el costo de 90 millones de dólares cada viaje. La gran novedad si se concreta el lanzamiento de este sábado es que la NASA habría lanzado hombres al espacio de la mano de una compañía privada, lo que puede dar inicio a la era de los vuelos comerciales al espacio. SpaceX entró en la historia al convertirse en la primera empresa no estatal en acoplar una cápsula con provisiones a la Estación Espacial en 2012. Dos años más tarde, la NASA ordenó avanzar hacia el envió de astronautas, adaptando la cápsula Dragon para el transporte de pasajeros. SpaceX le ganó la carrera a Boeing y está a punto de lograr la obsesión de Musk y su empresa. El programa, en el que la NASA ha invertido más de 3.000 millones de dólares, lleva un retraso de tres años. Después de un exitoso vuelo de prueba no tripulado el año pasado, una cápsula Crew Dragon explotó durante una prueba en tierra de los propulsores. El desarrollo de los cuatro grandes paracaídas de la cápsula para el retorno también experimentó algunos contratiempos. Pero después de miles de revisiones, la NASA dijo estar lista para colocar a dos de sus astronautas en la parte superior del cohete de 500 toneladas lleno de combustible. La nave, el miércoles. El lanzamiento se abortó por mal tiempo. (AP) © Proporcionado por Clarín La nave, el miércoles. El lanzamiento se abortó por mal tiempo. (AP) El entusiasmo es importante. Por la pandemia, la NASA limitó el número de funcionarios, periodistas y espectadores en el Kennedy Center y pidió al público que se mantenga alejado de Cocoa Beach, el tradicional punto de observación de los lanzamientos, aunque se vieron temprano este sábado a los fanáticos de la exploración espacial, que se reunieron allí también el miércoles durante el primer intento. Si la misión termina con éxito, comenzarán vuelos tripulados regulares de astronautas a la Estación Espacial. Pero la ambición de Musk es poder llevar turistas comunes hasta allí o hacerlos orbitar la Tierra, pagando sumas millonarias.

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