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21 de abril del 2021

Opinión

Semana decisiva Odebrecht

Vinicio Castillo Semán. Los fiscales brasileños que llevan el caso Lava Jato han convocado para esta semana a una reunión en Brasil a los procuradores y fiscales generales de países en que la firma Odebrecht confesó soborno a funcionarios públicos en América Latina, por el orden de los 788 millones de dólares. Según las informaciones […]




Vinicio Castillo Semán.
Los fiscales brasileños que llevan el caso Lava Jato han convocado para esta semana a una reunión en Brasil a los procuradores y fiscales generales de países en que la firma Odebrecht confesó soborno a funcionarios públicos en América Latina, por el orden de los 788 millones de dólares. Según las informaciones de entero crédito que se tienen, las 77 delaciones premiadas ofrecidas por igual número de ejecutivos de Odebrecht, una vez fueron homologadas de forma relámpago por la Suprema Corte de Justicia brasileña, pasaron a manos de los fi scales de Lava Jato y en las próximas semanas serán conocidas como información pública al mundo. Es más que previsible en esta coyuntura, que en la reunión continental de fi scales y procuradores a la que asistirá el Procurador General de la República, Dr. Jean Alain Rodríguez, se entreguen las confesiones de los ejecutivos de Odebrecht correspondientes a cada país, con la recopilación de pruebas, incluyendo el manejo de cuentas, transferencias bancarias realizadas por Odebrecht en su división internacional de operaciones mafiosas, tanto en Suiza como en otros países, en que el dinero ha sido rastreado en colaboración internacional con los Estados Unidos.
No hay duda de que si, como se espera, los procuradores generales latinoamericanos son receptores de la lista de funcionarios sobornados por Odebrecht, lo que se avecina es un tsunami continental contra la clase política corrupta que entró a la nómina con chequera de la firma brasileña. Ya los presidentes de Colombia y Panamá han sido involucrados en el Caso Odebrecht y al Expresidente de Perú, Alejandro Toledo, se le ha puesto una orden de captura internacional; pero lo que puede sobrevenir a partir de esta semana con las delaciones premiadas de 77 ejecutivos de Odebrecht puede generar un movimiento sin precedente anticorrupción en toda América Latina, que sirva de purgante para la clase política y estructuras de poder dominantes de cerca de 12 países. En el caso particular nuestro, la confesión de Odebrecht a la justicia norteamericana involucró un lapso de tiempo del 2001 al 2014, tres gobiernos distintos, incluyendo el actual. Para el gobierno de turno, que sus dos primeros años, 2012-2014, estén mencionados en las confesiones de Odebrecht en los Estados Unidos, es un hecho que lo pone tras las cuerdas de la acusación, generando la natural expectativa y/o morbo popular de quiénes forman parte del actual gobierno y cuáles obras pueden corresponder a ese período. Hay muchas especulaciones en la calle, pero nadie a ciencia cierta puede asegurar el contenido de las delaciones premiadas de los ejecutivos de Odebrecht, incluyendo el de su Director de Negocios Internacionales. El comportamiento de las autoridades dominicanas, sin embargo, ha generado la sospecha de la población de que el Gobierno puede lucir acorralado o embarazado con el escándalo de Odebrecht. Llama poderosamente la atención, que a pocas horas de ser convocado a un cónclave en Brasil con los fi scales del Lava Jato, la Procuraduría General de la República se apresure a apoderar al juzgado que coordina los Jueces de Instrucción para validar un Acuerdo clandestino con Odebrecht, que le permitiría a esta empresa salir descargada de las sobrevaluaciones por miles de millones en obras a lo largo de 16 años, y lo peor, que le permitiría seguir con sus contratos actuales vigentes y la posibilidad de seguir licitando en nuestro país como si nada hubiera pasado. Es evidente que el Gobierno quiere llegar a Brasil el próximo jueves “arreglado” con Odebrecht y validado por un juez su Acuerdo Secreto. Es muy posible que se le tema al razonamiento de que, si la Procuraduría va a recibir la lista completa de los funcionarios sobornados por Odebrecht en República Dominicana y las pruebas correspondientes de parte de los fi scales de Lava Jato, ¿Cuál sería la colaboración real de Odebrecht en la investigación, que merezca un descargo y una inmunidad total para sus ejecutivos? La realidad de este caso, es que como inició no fue con una acusación de la Procuraduría o el gobierno dominicano contra la firma Odebrecht, sino lo contrario, con una acusación o denuncia de la firma Odebrecht ante las autoridades judiciales de los Estados Unidos, de que había sobornado distintos gobiernos dominicanos, incluyendo 2 años del actual. Lo prudente y procedente es esperar esta semana el resultado del viaje a Brasil y la convocatoria de los fi scales de Lava Jato, antes de descargar a Odebrecht. ¿Por qué? Porque puede, incluso, resultar que de las pruebas entregadas por Brasil, que los parámetros usados para la ignominia del Acuerdo, 92 millones de dólares de soborno, sean sumas muy superiores. Si resultara así, aún con el tema de la multa del soborno, Odebrecht engañaría al país de nuevo en el proceso de negociación, porque hasta ahora todo el convenio parte de la premisa de creerle a Odebrecht que sólo fueron 9 2millones de dólares, sin profundizar ni investigar si esta cifra es la realidad. Esta semana será decisiva para correr el velo de misterio del Caso Odebrecht, tanto en la República Dominicana como en América Latina. El pueblo dominicano, sin importar bandería política, debe estar unido exigiendo que los que resulten responsables de estos vergonzosos sobornos, sea quienes sean, respondan ante la justicia. Si no es así, la ira del pueblo dominicano, como los demás países latinoamericanos, se irá a las calles a pedir la cabeza de los que intenten cubrir con un manto de impunidad a los culpables.

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