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20 de abril del 2021

Opinión

Sobre Venezuela, el coronavirus y los monicaquillos imperialistas (3 de 5)

Por MIGUEL ESPAILLAT.  “Con el tiempo, una prensa mercenaria, demagógica, corrupta y cínica crea un público vil, como ella misma.”  –  Joseph Pulitzer Con relación al epígrafe anterior, los que al pie de mis artículos publicados en este medio y otros, se expresan usando obscenidades y opinando de cosas que no saben, son parte de ese público […]




“Con el tiempo, una prensa mercenaria, demagógica, corrupta y cínica crea un público vil, como ella misma.”  –  Joseph Pulitzer Con relación al epígrafe anterior, los que al pie de mis artículos publicados en este medio y otros, se expresan usando obscenidades y opinando de cosas que no saben, son parte de ese público vil e ignorante, del que habla Joseph Pulitzer. Hecha la anterior aclaración, pasamos a desarrollar el tema de hoy.   Jimmy Carter tiene toda la razón 1 – Estados Unidos, desde la Segunda Guerra Mundial ha estado en guerras constantemente. A la fecha, con sus guerras este imperio ha matado entre 20 y 30 millones de personas en 37 naciones.  Se estima, que en las guerras contra Corea, Vietnam Laos y Camboya y las dos guerras contra Irak fueron muertos entre 10 a 15 millones de personas.  En las últimas guerras contra Afganistán, Angola, República Democrática del Congo, Timor Oriental, Guatemala, Indonesia, Pakistán, Sudán, y la guerra de los Balcanes, hubo entre 9 y 14 millones de muertes.  Prácticamente todos los países del mundo opuestos a la regencia de Washington, han sido invadidos por Estados Unidos.  En este tiempo, esa política imperialista sigue tan vigente, como en sus inicios, pero ahora con maneras más sofisticadas. 2 – En este tiempo de la globalización e internet, los periódicos no paran de publicar las noticias que aluden al imperialismo de hoy; por ello, las controversias de Trump y de los personajes de su administración, son noticias de primera plana.  Una de esas noticias es la siguiente: El congresista norteamericano Adam Schiff, se pronunció diciendo: “nadie había anticipado que la incompetencia y el narcisismo de Trump serían tan letales para el pueblo estadounidense en momentos de crisis. Por esa incompetencia han muerto más de 50 mil estadounidenses. Trump debió de ser apartado del poder cuando se planteó ante el senado su destitución”.  Por otro lado, ha salido a relucir que un conjunto de psiquiatras de la universidad de Harvard ha diagnosticado que Donald Trump padece un serio trastorno psiquiátrico, lo que lo hace un gobernante peligroso.  El hecho que Donald Trump haya sugerido a la población inyectarse con desinfectantes para combatir el coronavirus, les da la razón a esos psiquiatras de Harvard y a quienes lo han tachado de peligroso para gobernar una potencia como los Estados Unidos.  En este reglón de noticias, también se ha resaltado, que Jeanine Añez, la golpista boliviana, junto a otros de su calaña a destruido la sólida economía que tenía Bolivia, y que ahora ella y su sequito, quieren acabar el coronavirus con ayuno y jornadas de oración. Los periódicos siguen publicando las temerarias acciones de Trump en tiempo del Covid-19, y los embates contra él  3 – En este tiempo del coronavirus los periódicos se están dando banquete, publicando los hechos que desnudan la maldad del capitalismo. Por ello han publicado las críticas de Bernie Sanders al bloqueo contra Venezuela.  “Todavía – ha dicho Sanders – hay millones de personas en el mundo creyendo que la crisis que padece Venezuela es por culpa de Nicolas Maduro y no por el brutal bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos, al no tener nuevamente el gran acceso y control del petróleo y de sus recursos naturales. 4 – Hasta el ultraderechista periódico “Nuevo Herald” se ha sumado a los embates contra Trump. Rosa Townsend, uno de sus articulistas escribe: “Si existen las maldiciones políticas, a Donald Trump le han debido echar una enorme. El coronavirus avanza fulminante y aterrador sin que él lo pueda controlar; la bolsa se desploma; los expertos temen una recesión.  El Covid-19 parece una plaga bíblica para arrasar la economía que es lo único que a Trump le importa. El Covid-19 ha infectado gravemente su presidencia y amenaza con enterrarla el 3 de noviembre. Todo esto sucede, mientras Trump dice que el virus es un fraude de los demócratas y mientras busca chivos expiatorios para achacar a otros su fracaso de no dar respuesta apropiada a la pandemia, poniendo la vida de millones de sus conciudadanos en riesgo, con el único fin de él seguir glorificándose.  Solo los hombres fuertes pueden mostrar compasión y responsabilizarse de sus errores. Cuestión de valentía – prosigue Rosa Townsend – los débiles en cambio disfrazan su inseguridad con palabras grandilocuentes, gestos duros e insultos.   Por desgracia, el actual presidente pertenece a esta última categoría: incapaz de asumir su responsabilidad, siempre culpando a otros de lo que él ha hecho mal; incapaz de sentir el dolor de los demás y consolarlos, incapaz de mostrar alma (¿tiene él alma?). Termina escribiendo Rosa Townsend. 5 – En esta racha de publicaciones, otro articulista  comenta: Trump, sus halcones y las élites de las corporaciones y bancos, cree ciegamente que el Estado sólo debe atender a la defensa y al control interno (doctrina neoliberal), y que la salud debería ser enteramente privada, como la educación, las artes y el transporte, por esa razón, siendo él el presidente de EE.UU., se dedicó a eliminar las instituciones del Estado que habrían salvado muchas vidas en esta crisis del coronavirus. Eso sí, cuando por alguna razón, el sector privado se va a la quiebra, entonces el Estado acude a salvarlo con el dinero del pueblo, tal como sucedió en la crisis inmobiliaria de 2008.  Esto es, “Se socializan las pérdidas y se privatizan las ganancias”. 6 – También los susodichos periódicos han publicado parte del primer discurso pronunciado por Barack Obama en su primera toma de posesión de la presidencia de Estados Unidos, cosa que hacen para recordarnos en que mundo hemos estado viviendo: “un país – dijo Obama en aquel discurso – no puede prosperar durante mucho tiempo cuando solo favorece a los que ya son prósperos”. 7 – Para demostrar el origen de la debacle económica, social, política y ecológica por la que estamos atravesando por culpa del neoliberalismo, esos periódicos nos traen las declaraciones de Donald Reagan y Margaret Thatcher, ambos protagonistas de cimentar ese fatal modelo económico que ha hecho más rico a los ricos y más pobres a los pobres.  Sostenían ellos, que el problema era que los gobiernos sofocaban a los mercados” y que, por lo tanto, “había que acabar con los gobiernos” y con su intervención en las áreas de salud, seguridad social, vivienda, educación, transporte, etcétera; pero sin dejar de socializar las perdidas y privatizar las ganancias. 8 – De esta fiesta de publicaciones aludiendo al coronavirus y a las reacciones del actual inquilino de la Casa Blanca, una de ellas es la siguiente: Donald Trump, ha amenazado este sábado a China con “consecuencias”, si se llega a demostrar que China fue “conscientemente responsable” de la pandemia de coronavirus, y que no se trató únicamente de un error”. Al efecto, Trump, adjunto a Emmanuel Macron y a Boris Jonhson está en incoar una demanda para lograr compensaciones económicas.  A estas amenazas China respondió: “¿Alguien le pidió a EE.UU. una compensación por los daños del SIDA o por los daños mundiales causados por la caída de Lehman Brothers? ¿Alguien le pidió a EE.UU. que diera compensaciones por los daños causados por la Gripe aviar en 2009, que se diagnosticó en Estados Unidos antes de estallar a gran escala y luego extenderse a 214 países matando a casi 200.000 personas?  “Una mentira es una mentira, no importa cuántas veces se repita”. Finalizó China puntualizando. 9 – No obstante, esa respuesta de China, apoyamos totalmente que Trump investigue el origen del coronavirus, para que si hay un culpable deliberado, se establezcan responsabilidades y consecuencias y para que el mundo de una vez y por todas, elimine la barbaridad de la guerra bacteriológica y química, cuya concepción, determinación y aplicación, llega más allá de lo inhumano. De paso, también le pido a Trump, que inicie investigaciones que lleven a descubrir quien o quienes han sido los que han usado en Siria el peligrosísimo neurotóxico gas Serin, que como se sabe ya fue usando en Vietnam, Irak y Japón. 10 – También le pido a Trump, que se investigue quien o quienes introdujeron en Cuba las plagas que destruyeron cultivos, cosechas y animales y que introdujeron virus y bacterias que infectaron a los humanos de esa isla. Que se determine, quien o quienes en 1971 introdujeron en Cuba la fiebre porcina africana que acabó con la población de 500 mil cerdos, y luego con los cerdos de la Republica Dominicana y Haití.  Que se investigue quien o quienes fueron los que en 1981 introdujeron en Cuba la conjuntivitis hemorrágica y el dengue hemorrágico que causó la muerte de muchos niños cubanos y que afectó a más de 344 mil 203 adultos. 11 – Que se investigue quien o quienes introdujeron en Cuba, la roya del café, y otras plagas para acabar con el arroz, el cacao, el tabaco, los plátanos y otras plantaciones. Que se investigue quienes llegaron a incendiar en Cuba más de 600 plantaciones de azúcar y a poner bombas en los establecimientos comerciales más importantes de esa isla. Que definitivamente se investigue, quien fue que el 6 de octubre de 1976 hizo estallar en pleno vuelo un avión civil cubano con 73 personas a bordo.  Que se investigue quien o quienes han venido tratando de acabar con la población negra del África por medio de virus y bacterias letales, para quedarse con las tierras y las enormes riquezas minerales de ese continente. Trump insiste con acusar a China de la pandemia del Covid-19 12 – Trump insiste en achacar a China la creación y expansión deliberada del coronavirus, pero esta tesis choca con los informes de la propia CIA que lo contradice, al sostener que el coronavirus “no fue creado por el hombre ni modificado genéticamente”.  Además, la acusación de Trump en cuanto a que China no informó a tiempo la existencia de este virus, choca con los datos de que el 31 de diciembre de 2019, China notificó a la OMS la existencia de este virus; que el 23 de enero, China cerró a Wuhan y que el 30 de enero, la OMS declaró una emergencia mundial de salud pública.  Esta declaración de la OMS, Trump la tomó a chiste, se burló de ella diciendo que eso era una gripecita y una conspiración de los socialistas; pero cuando miles de contagiados y muertos comenzaron a darse en los Estados Unidos, entonces Trump, acusó a China de provocar la pandemia, con lo que ha pretendido desviar los juicios que apuntan a resaltar su incapacidad y negligencia, y evadir su responsabilidad ante el desastre que ha originado la expansión de este virus. 13 – Esta pandemia ha manifestado una vez más lo aberrante del neoliberalismo, pues los pobres se han vuelto más pobres y los multimillonarios un 10% más ricos, y hasta más; son los casos de Bill Gates, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos.  También, los dueños de supermercados e industrias farmacéuticas han obtenido ganancias fabulosas aumentando el precio de sus mercancías hasta en un cien por ciento. Para más neoliberalismo, el gobierno encabezado por Trump está otorgando, como parte de las medidas de salvataje para la economía, exenciones tributarias por más de 174 mil millones de dólares para los multimillonarios y grandes empresas, “y a los pobres, que el diablo se los siga llevando”. 14 – Por último, esos periódicos publican la denuncia que Noam Chomsky hiciese revelando que Estados Unidos y sus aliados propagaron intencionalmente el coronavirus con el objetivo central de frenar a China, para no perder dos factores estratégicos: su supremacía económica en el plano global y su rol histórico de gendarme mundial.  Chomsky asegura que la CIA, Bildeberg, Israel y demás poderes mundiales, acordaron estallar una guerra bacteriológica de baja intensidad, propagando en territorio chino, un virus de laboratorio, el COVID19. El objetivo final de EE.UU. – según Chomsky – es la implementación del “Nuevo Orden Mundial” con el cambio deliberado de las relaciones entre países”.  También, los periódicos referidos publicaron la opinión que del origen y objetivo de esa pandemia tienen otros intelectuales de la talla de Chomsky.   También, en los periódicos de estos días se han resaltado otras opiniones de Chomsky sobre Trump: “Trump dice un montón de cosas, algunas son sensatas, otras descabelladas. Pero Estado Unidos es un estado extremadamente poderoso, y si Trump lleva a cabo aquello que él dice, todos estaremos en grandes problemas. Trump es peligroso para especie humana. 15 – Todo eso te dice algo de la naturaleza de los bufones sociópatas que manejan el Gobierno y que el país está sufriendo. Ahora buscan desesperadamente culpar a alguien. Culpan a China, a la OMS… y lo que han hecho con la OMS es realmente criminal. ¿Dejar de financiarla? ¿Qué significa eso? La OMS trabaja en todo el mundo, principalmente en países pobres, con temas relacionados con la diarrea, la maternidad, etc… ¿Entonces qué están diciendo Trump? “Vale, matemos a un montón de gente en el sur porque quizás eso nos ayude con nuestras perspectivas electorales”. Eso es un mundo de sociópatas. Según Chomsky, dar su preferencia a Trump significa votar por el calentamiento global, la tortura y por otra guerra mundial”. Ignacio Ramonet escribe sobre el coronavirus 16 – En esta cascada de noticias, no podía faltar la voz autorizada de Ignacio Ramonet.  Aguijoneado por las causas y efectos del coronavirus, este prestigioso intelectual ha escrito un ensayo con el título “La pandemia y el sistema-mundo”.  Este ensayo ha sido publicado simultáneamente en siete de los más importantes diarios del planeta en fecha 25 abril, 2020.  Para sumar ilustración a este tema de hoy, de esas 60 páginas del ensayo de Ramonet, extrapolo los párrafos que considero más apropiados para este trabajo. Cito: 17 – Es conocido – escribe Ignacio Ramonet – que las noticias falsas se difunden diez veces más rápido que las verdaderas; y que, incluso desmentidas, sobreviven en las redes porque se siguen compartiendo sin ningún control. Muchas de ellas están elaboradas con impresionante profesionalidad: textos impecables, redacción perfecta inspirada en los medios de referencia más respetados, imágenes muy cuidadas, sonido de alta calidad, voz grave y moderada del comentario en off, montaje y edición nerviosos y adictivos, música subyugante… Todo debe dar una impresión de seriedad, de respetabilidad, de solvencia…  Es la garantía de credibilidad, indispensable para apuntalar el engaño, y para que los usuarios lo viralicen.  Es una ley de la intoxicación mediática: toda manipulación de la opinión pública mediante falsas noticias debe obedecer a esos protocolos. 18 – La pandemia produce un rechazo general del hipercapitalismo anárquico, el que ha permitido obscenas desigualdades como que el 1% de los ricos del mundo posean más que el 99% restante. También se cuestionan los excesos de la globalización económica. 19 – Ramonet termina su ensayo advirtiendo, que la reacción momentánea de los políticos prometiendo rectificar los errores del neoliberalismo, para una vez vencida la pandemia construir una suerte de ‘sociedad justa’, puede ser un engaño.  Pensemos – resalta Ramonet – en lo que ocurrió con la pandemia de la “gripe de Kansas” (mal llamada «española) que se extendió a todo el planeta entre enero de 1918 y diciembre de 1920. ¿Quién la recordaba antes de la plaga actual, aparte de algunos historiadores?  Todos la habíamos olvidado… A pesar de que infectó a unos quinientos millones de personas -la tercera parte de la humanidad de la época, y mató a más de cincuenta millones de enfermos… 20 – No podemos pecar de inocentes. Las luchas sociales seguirán siendo indispensables. Después de la pandemia, el nuevo mundo no surgirá por arte de magia. Habrá que pelear por él, porque, pasado el susto, los poderes dominantes, por mucho que se hayan tambaleado, se esforzarán por retomar el control. Con mayor violencia, si cabe. Tratarán de hacernos regresar a la vieja ‘normalidad’. O sea, al Estado de las desigualdades permanentes. Concluye postulando Ignacio Ramonet.

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