República Digital - Indotel Anuncio

11 de abril del 2021

Opinión

Sociedad quiere paz y consenso

Vinicio Castillo Semán. El presidente de la Junta Central Electoral, Dr. Julio César Castaños, en su tradicional y peculiar forma de transmitir mensajes a la sociedad dominicana, expresó la semana recién transcurrida que el país lo que quiere es paz y consenso en la aprobación de la Ley de Partidos y de la Reforma Electoral; […]




Vinicio Castillo Semán.
El presidente de la Junta Central Electoral, Dr. Julio César Castaños, en su tradicional y peculiar forma de transmitir mensajes a la sociedad dominicana, expresó la semana recién transcurrida que el país lo que quiere es paz y consenso en la aprobación de la Ley de Partidos y de la Reforma Electoral; leyes que están llamadas a dotar a los actores del sistema democrático de las reglas de juego cuyo arbitraje electoral está en manos de la JCE. Las declaraciones del presidente de la Junta se produjeron en ocasión del 95 aniversario de esa institución, horas antes de que el Senado de la República aprobara en primera lectura, de manera unilateral, sin consenso alguno con ningún sector político ni de la sociedad, el proyecto de Ley de Partidos y el mismo día en que el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) se había pronunciado en contra de las primarias abiertas, modelo que se empeña en imponer el sector del Partido de la Liberación Dominicana que encabeza el Presidente Danilo Medina. La sociedad dominicana, como bien dice el Dr. Castaños, no quiere confrontaciones, quiere paz política.  La sociedad dominicana no quiere imposición, quiere consenso.  Todos los partidos de la oposición, la JCE, la sociedad civil, Finjus, Participación Ciudadana, el Conep, la Iglesia Católica, el presidente del PLD y el importante sector que representa en el partido oficialista, ya han manifestado su rechazo a las primarias abiertas, alegando diferentes razones; desde la inconstitucionalidad de la misma, hasta su inviabilidad práctica.  ¿Por qué despreciar la opinión de todos estos sectores?  ¿Por qué creer que porque se tenga coyunturalmente una mayoría mecánica en el Senado se puede imponer la Ley de Partidos?  ¿No saben que impuesta a la mala esa Ley de Partidos nunca tendrá legitimidad?  ¿No saben que, aunque la puedan imponer a sangre y fuego, ningún partido aceptará en este país que sus contrarios le impongan sus candidatos?  ¿No saben que esta acción draconiana de 24 senadores lleva al país a una grave crisis pre-electoral?  ¿Es eso lo que se procura? La aprobación de la Ley de Partidos con Primarias Abiertas, sin consenso, no sólo representa un grave atentado a la democracia dominicana, sino que, además, expone al país a que la mayoría de las candidaturas congresionales y municipales de los diferentes partidos políticos caigan en manos del narcotráfico y del crimen organizado.  ¿Por qué?  Porque de aprobarse la Ley de Primarias Abiertas, el vínculo partidarista con la militancia quedaría quebrado y les bastaría a las poderosas fuerzas del narco y el crimen organizado decidir  financiar candidatos desconocidos, sin ningún mérito ni trabajo partidario para hacerse con las candidaturas de los diferentes partidos, a base del dinero ilimitado de que dispondrían. En un cordial intercambio de tweets que tuve con el senador oficialista y amigo Euclides Sánchez, planteaba este espinoso tema y él me respondía que eso no iba a ocurrir, porque con las primarias abiertas siempre iba a prevalecer la pre-selección de quién iba o no a primarias abiertas a optar por cualquiera de los cargos en los tres niveles de elección.  Le explicaba al amigo senador por La Vega que estaba equivocado, porque a ninguna persona que esté inscrita en un partido con las primarias abiertas obligatorias podría impedírsele que participe, salvo que tuviera condena irrevocable de crímenes o delitos.  Hasta ahora, son los partidos los que tienen la responsabilidad ante la sociedad de no permitir que en sus boletas vayan personas ligadas o financiadas por el crimen organizado.  Pero con el sistema de primarias abiertas no hay pre-selección que pueda decir “éste va” o “éste no va”. Precisamente, quienes han satanizado el poder discrecional de las cúpulas y ahora no podrían alegar que ésta tiene discrecionalidad para decidir quién se inscribe y quién no. En las Primarias Abiertas, en la actual coyuntura es el clientelismo y el que tenga más dinero el que podría salir mejor parado en la búsqueda de las distintas candidaturas; no el valor partidario más destacado, ni el que más mérito o trabajo político tenga por su organización.  Para los carteles de Colombia y de México, que usan la República Dominicana como puente de narcotráfico hacia los Estados Unidos, invertir lo que haya que invertir para copar la mayoría de las candidaturas congresionales y municipales, a través de unas primarias abiertas, sería un paso relativamente fácil con el cual apoderarse de los poderes públicos de la República. Entiendo, como el Dr. Castaños, a pesar del truculento paso de los 24 senadores, que el camino sigue siendo para la paz política y un gran consenso.  Ojalá Dios pueda iluminar al Presidente Medina, jefe político del sector que favorece las Primarias Abiertas, para convencerlo de que esa es la mejor solución, no sólo para el país y para su democracia, sino para su propio gobierno y su propia imagen.  Por el contrario, la confrontación y la imposición sólo lograrán llevar al país a una grave crisis política.

Noticias destacadas