Tecnología

La revolución de las telecomunicaciones: 5G

(2/2) A mi amigo, el Dr.


Miercoles, 10 de Julio de 2019

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A mi amigo, el Dr. Emmanuel Esquea, en quien concurren la capacidad y la integridad

En el artículo anterior, vimos que los progresos tecnológicos redujeron, drásticamente, la velocidad del internet y el tiempo de respuesta. Ahora que se introduce la velocidad 5G, se entiende que permitirá a las personas acceder a más información en menos tiempo.
Se entiende que el 5G es más inteligente, eficaz y rápido, cien veces más que el 4G, que permitirá conectar muchos más dispositivos y reducirá el tiempo de respuesta hasta diez veces lo que es en la actualidad. Lo que implica realizar videoconferencias en tiempo real e, inclusive, con traducción de lenguaje instantánea.
El 5G aumentará diez veces la densidad de la conexión y permitirá señales más eficientes, lo que dará un impulso dramático al denominado internet de las cosas. Por ejemplo, un electrodoméstico conectado al celular que permita utilizarlo sin tener que estar en casa. Se proyecta que el internet de las cosas pase de dos mil millones de dispositivos en 2006 a 200 mil millones en 2020.
También necesita menos energía, lo que significa que los dispositivos precisarán menos carga y menos baterías. Se estima que las tecnologías 5G, tendrán un 90% de ahorro en consumo de electricidad, aumentará cien veces la eficiencia de las redes, optimizando el consumo de energía y un procesamiento más eficaz, evolucionando, eventualmente, hacia el salto más grande de la historia: la creación de la inteligencia artificial.
Se espera igualmente, poder utilizar la realidad virtual en tiempo real, ejemplo, una cita en tiempo real sin tener que acudir a un consultorio médico o utilizar dispositivos que monitoreen la condición física de una persona y la envíen directamente a su doctor. Esto también podría significar grandes progresos en la educación y en la reducción de las deficiencias de los sistemas educativos del mundo a través de oportunidades de aprendizaje a distancia.
Por su parte, las compañías también podrán aumentar su competitividad al ofrecer mejores productos y servicios y, podrán hasta instalar chips en sus productos que indiquen el estado de los mismos y alerten cuando necesiten ser reparados o sustituidos.
5G vendrá a potencializar todas estas herramientas y a hacerlas más efectivas. Sin embargo, para aprovechar estas ventajas será necesario tiempo e inversiones cuantiosas. De acuerdo con “Statista”, se prevé para 2021, que la cantidad de suscripciones móviles 5G podría, muy bien, llegar a alrededor de 159 millones en todo el mundo y que la cantidad de conexiones 5G aumente a 1.100 millones para 2025. Según “Research Gate”, la tecnología 5G tendrá una cobertura global y adopción de 8% en el mundo en 2020, 25% en 2023 y 34% en 2025.
Uno de los límites a los que se enfrenta 5G son los costos de infraestructura. De acuerdo con Wall Street Journal, 5G necesita bandas de radio en que las ondas de frecuencia sean colocadas más juntas que 4G. Las torres de 5G necesitan ser puestas cada vez más cerca y pueden tener inconvenientes con obstáculos existentes tales como muros y árboles. Es por esto que será necesario colocar muchas más torres de telefonía, lo que supone muchos costos iniciales. También hay que tener en cuenta que, mientras más dispositivos estén conectados y se cree más información, también se aumenta la vulnerabilidad de los usuarios.
A manera de conclusión, será necesario esperar más tiempo y realizar importantes inversiones para lograr avances posteriores. Sin embargo, hemos visto que cambios disruptivos inesperados han ocurrido en todas las últimas décadas, por lo que no queda duda de que llegará el momento en que tengamos a nuestra disposición estas nuevas funcionalidades y tecnologías.
Como venimos señalando en este prestigioso periódico, que con tanta generosidad acoge nuestro trabajo, el mundo sufre constantes e inmediatas transformaciones por el impulso de los continuos avances de la tecnología y no hay otra salida: hay que aprender a vivir con ella.

Por: FERNANDO ÁLVAREZ B.