18 de enero del 2022

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Tres jueces decidirán el futuro de Djokovic y la decisión no podrá ser apelada

 Martin Keep/ AFP El tenista serbio Novak Djokovic entrena para el Abierto de Australia, en Melbourne, el 14 de enero de 2022. La Corte Federal australiana anunció en las últimas horas que el domingo 16 de enero emitirá su decisión sobre la apelación del tenista serbio Novak Djokovic contra la cancelación de su visa, que lo […]




 Martin Keep/ AFP El tenista serbio Novak Djokovic entrena para el Abierto de Australia, en Melbourne, el 14 de enero de 2022.

La Corte Federal australiana anunció en las últimas horas que el domingo 16 de enero emitirá su decisión sobre la apelación del tenista serbio Novak Djokovic contra la cancelación de su visa, que lo tiene al borde de no jugar el Abierto de Australia. Sea cual sea la decisión de los tres jueces a cargo, ni el Gobierno local ni el tenista número uno del mundo podrán apelar. Djokovic fue detenido de nuevo el sábado tras acudir a una cita con los funcionarios fronterizos.

La saga en Australia de Novak Djokovic podría dejar en incertidumbre la carrera del tenista número uno del mundo, al menos por los próximos tres años.

Tres jueces de la Corte Federal escucharán el domingo 16 de enero la apelación del deportista serbio contra la cancelación de su visa y emitirán su decisión, luego de que el deportista al país el pasado 5 de enero sin estar vacunado contra el Covid-19 ajo una exención médica.

El dictamen de los magistrados del tribunal no podrá ser apelado por ninguna de las partes. Si los magistrados fallaran a favor de Djokovic, el deportista podría competir en el Abierto de Australia que inicia el lunes 17 de enero y disputar su primer juego del torneo contra su compatriota, Miomir Kecmanovic.

Pero si los jueces deciden lo contrario, el tenista deberá abandonar el suelo australiano y enfrentar las consecuencias que conlleva la cancelación de un visado por parte de esa nación, que incluyen la prohibición del ingreso al país durante los próximos tres años.

La audiencia se centrará en concluir si el ministro de inmigración, Alex Hawke, actuó de manera irrazonable o no al rescindir su visa.

¿A qué consecuencias se enfrentaría Djokovic?

El campeón de tenis podría no volver a tener la oportunidad de defender su título del Abierto de Australia, ya que enfrenta una suspensión de tres años del país, en su último desafío judicial.

Novak Djokovic había obtenido una exención para viajar a Australia por haber estado recientemente contagiado con el virus SARS-Cov-2, pero las autoridades le cancelaron la visa dos veces desde que arribo al país hace más de una semana.

La autorización de ingreso al país del deportista serbio fue cancelada bajo los amplios poderes conferidos al ministro de Inmigración de Australia, bajo la Ley de Migración del país introducida en 2014 cuando Scott Morrison, el actual primer ministro, era ministro de Inmigración.

Tras cancelarse una visa bajo esa normativa, una persona tiene prohibido regresar a Australia durante tres años, excepto en circunstancias extraordinarias “que afecten los intereses de Australia o circunstancias compasivas o apremiantes que afecten los intereses de un ciudadano australiano”.

El actual ministro de inmigración, Alex Hawke, aseguró que las consecuencias de la cancelación de la visa de Djokovic son «significativas».

«El señor Djokovic viaja regularmente a Australia para competir en torneos de tenis (…) Esta cancelación de visa puede afectar su capacidad para obtener una visa para ingresar a Australia en el futuro», indicó.

Ministro australiano señala riesgo de “disturbios civiles” como razón para cancelar visa a Djokovic

Este sábado 15 de enero se conocieron los documentos presentados ante la corte que revelan las razones que Alex Hawke, expuso ante las autoridades como justificación para cancelar la visa de Djokovic.

El ministro de Migración canceló personalmente la visa del número 1 del mundo, argumentando que su presencia en Australia podría incitar “disturbios civiles” y alentar a otros a evitar la vacunación contra el Covid-19.

Hawke explicó que el campeón de tenis es «percibido por algunos como un talismán de una comunidad de sentimiento antivacunas», por lo que existe un riesgo de revueltas en el país.

Si bien Hawke declaró que aceptaba que el reciente contagio significaba que era un «riesgo insignificante para quienes lo rodeaban», su presencia en la nación podría alentar a otras personas a ignorar las reglas nacionales y las normativas de salud pública.

“Considero que la presencia continua del Señor Djokovic en Australia puede conducir a un aumento del sentimiento antivacunas generado en la comunidad australiana, lo que podría generar un aumento de los disturbios civiles que se experimentaron anteriormente en Australia con mítines y protestas que pueden ser en sí mismos una fuente de transmisión comunitaria (…) El señor Djokovic es una persona de influencia y estatus”, recalcó el funcionario.

Los argumentos de la defensa

El equipo legal de Djokovic argumenta que el ministro no consideró que la detención del tenista y su posible expulsión forzosa de Australia también podrían incitar un sentimiento contra la vacunación.

En los documentos presentados ante el tribunal, los abogados del jugador argumentaron que Hawke adoptó un “enfoque ilógico, irracional e irrazonable sobre la cuestión del interés público”.

“El ministro no citó evidencia que respaldara su conclusión de que la presencia del Señor Djokovic en Australia puede ‘fomentar el sentimiento antivacunas’, y no depende del ministro llegar a esa conclusión”.

Expertos en asuntos migratorios han cuestionado porqué, si el Gobierno australiano tenía preocupaciones de que Djokovic inspiraría un sentimiento antivacunas en Australia, no lo consideró así en la decisión inicial de otorgarle una visa el pasado 18 de noviembre, o cuando su visa fue cancelada por primera vez en el aeropuerto, el pasado 5 de enero.

Djokovic inicialmente creía que una visa otorgada el 18 de noviembre y una exención aprobada por el director médico de Tennis Australia y un panel de expertos independientes del Gobierno de Victoria serían suficientes para ingresar a la nación.

Después de un interrogatorio nocturno en la terminal aérea de Melbourne, su autorización de ingreso al país fue inicialmente cancelada por un delegado del ministro del Interior el pasado 13 de enero, sobre la base de que un contagio reciente de Covid-19 por sí mismo no era razón suficiente para una exención de los estrictos requisitos de vacunación de Australia.

El delegado concluyó que, dado que no estaba vacunado, Djokovic representaba un riesgo para la salud pública.

Pero el lunes, un juez de un tribunal restauró la visa de Djokovic y concluyó que no era razonable que la Fuerza Fronteriza de Australia incumpliera un acuerdo para darle más tiempo en el aeropuerto para comunicarse con su equipo legal y abordar la exención.

El tratamiento de Djokovic ha provocado una feroz reacción en Serbia, donde el jugador nacido en Belgrado es considerado un héroe nacional.

Con Reuters, AP y medios locales

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