La escalada bélica va cobrando intensidad en Siria. Un ataque con misiles ha causado en la madrugada de este lunes 14 muertos en una base aérea próxima a Palmira, en el centro del país, según han informado medios de comunicación estatales, que responsabilizan a Estados Unidos del bombardeo. El Pentágono negó haber llevado a cabo ninguna operación militar en Siria “en este momento”, a pesar de la amenaza del presidente Donald Trump de golpear al régimen de Damasco por el presunto ataque químico registrado el sábado en Duma, reducto rebelde en la periferia de la capital siria. El aeropuerto T4 ya fue atacado por Israel el pasado mes de febrero en represalia por la infiltración de un dron en su espacio aéreo. La agencia oficial de noticias siria SANA informó de que se habían registrado bajas, sin precisar su número, en un bombardeo contra un aeropuerto militar sirio en el centro del país. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, ONG con informadores sobre el terreno, aseguró que se habían producido 14 muertos, entre ellos varios combatientes iraníes. La televisión estatal confirmó que se había producido “una agresión con varios impactos de misiles contra la base T4, probablemente de origen estadounidense”. Fuentes del Ejército sirio citadas por Reuters aseguraron que los sistemas de defensa antiaérea interceptaron ocho cohetes que habían sido disparados contra el aeródromo, en el que se hallan también desplegadas fuerzas rusas, iraníes y de la milicia chií libanesa de Hezbolá. Tras desmentir su intervención en Siria, el Departamento de Defensa de EE UU precisó: “Continuamos vigilando de cerca la situación y apoyamos los esfuerzos diplomáticos en curso para hacer que los que utilizan armas químicas, en Siria y en donde sea, rindan cuentas”, añadió. Trump condenó el domingo el supuesto ataque químico que había causado decenas de muertos cerca de Damasco y advirtió de que los responsables "pagarían un alto precio". El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto reunirse de urgencia este lunes para analizar la situación en Siria, tras el presunto ataque químico. Tanto las autoridades sirias como Rusia e Irán han negado el uso de armas prohibidas en los bombardeos de Duma. Los países occidentales están recopilando imágenes por satélite, vídeos y testimonios de las víctimas para presentarlos como prueba de la agresión ante Naciones Unidas. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y Trump intercambiaron información el domingo para confirmar el uso de armas químicas en Siria y coordinar sus acciones en la reunión del Consejo de Seguridad, según informó el palacio del Elíseo en un comunicado. Con los datos disponibles, ambos mandatarios llegaron a la conclusión de que se habían utilizado armas químicas en Duma, aunque aún era necesario establecer la responsabilidad sobre el ataque. Fuentes militares israelíes han declinado comentar el ataque con misiles registrado la pasada madrugada en Siria. En el incidente más grave en el que se ha visto implicado el Estado hebreo en siete años de guerra civil en el vecino país árabe, la aviación militar israelí bombardeó el pasado mes de febrero el mismo aeropuerto T4 próximo a Palmira. Ocho cazas F-16 atacaron la base de drones de la que había partido un aparato no tripulado de fabricación iraní que penetró en el espacio aéreo del norte de Israel antes de ser interceptado. Uno de los F-16 fue derribado por la defensa antiaérea siria, aunque sus dos tripulantes pudieron ponerse a salvo. Israel sigue técnicamente en estado de guerra con Siria desde que en 1949 selló un armisticio con los países árabes que intentaron impedir por la fuerza la creación del Estado judío. La situación de conflicto sin hostilidades se mantuvo después de las guerras de 1967 (Seis Días) y de 1973 (Yom Kipur), en la que Damasco trató sin éxito de recuperar la meseta del Golán, que fue posteriormente anexionada por Israel sin aprobación internacional.