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20 de abril del 2021

Mundiales

Una rica heredera brasileña sale al rescate del expresidente Lula da Silva

Roberta Luchsinger ha donado al político bienes y dinero por valor de 150.000 euros. Militante del PCdoB (Partido Comunista de Brasil), se confiesa rendida admiradora del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (71 años). Roberta Luchsinger (32), una rica heredera brasileña y nieta de Peter Paul Arnold Luchsinger, antiguo accionista del banco suizo Credit Suisse -con sede en Zurich desde […]




Roberta Luchsinger ha donado al político bienes y dinero por valor de 150.000 euros. Militante del PCdoB (Partido Comunista de Brasil), se confiesa rendida admiradora del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (71 años). Roberta Luchsinger (32), una rica heredera brasileña y nieta de Peter Paul Arnold Luchsinger, antiguo accionista del banco suizo Credit Suisse -con sede en Zurich desde 1856-, se ha inventado la «Bolsa Lula» para el padre de la llamada «Bolsa Familia», el célebre programa de asistencia social. La donación de Roberta salió directamente de su cartera de Hermès, de donde sacó un cheque por valor de 28.000 francos suizos (unos 24.500 euros); además, le ha enviado joyas y otros artículos de lujo que, sumados, alcanzan la cifra de 150.000 euros. Su propósito, apoyar al expresidente de Brasil contra el bloqueo de sus bienes, decretado por el juez Sergio Moro(45) en el marco de la «Operación Lavacoches». «Con esta medida contra Lula, Moro trata de limitarle tanto política como personalmente. He hecho una donación para que el ‘‘presidente’’ haga uso de ella según sus necesidades», ha declarado Roberta al rotativo «Folha de São Paulo». Lula, que presidió Brasil entre 2003 y 2011, es favorito de cara a las elecciones del próximo año, pero puede perder sus derechos políticos si es condenado en segunda instancia. La donación, cuenta Roberta, pretende ser el desencadenante de un movimiento de apoyo financiero para el político, que tiene bloqueados unos 2,5 millones de euros en cuentas bancarias y en planes de jubilación por orden del juez Moro, quien le condenó el mes pasado a nueve años y medio de prisión por corrupción pasiva y blanqueo de fondos. «Los artículos que he enviado podrán ser subastados a beneficio del expresidente», declara la heredera, que considera la cruzada anticorrupción del juez «selectiva» y llena de «excesos».
Roberta, que participa activamente en las campañas de defensa de Lula y de Dilma Rousseff (69), envió a través de una valija un reloj de la marca Rolex, un anillo de diamantes de la joyería Emar Batalha -que ya fue fotografiado en un editorial de la revista «Vogue»-, unas sandalias de Christian Louboutin, un vestido Dolce & Gabbana, una cartera Chanel y una bandeja de plata con el escudo de la familia Luchsinger. «Es incorrecto ese protagonismo político de la ‘‘(Operación) Lavacoches’’, que hiere el sistema de pesos y contrapesos entre los poderes de la República. Perseguir a Lula es perseguir al pueblo brasileño», continúa Roberta Luchsinger en su entrevista con «Folha». La millonaria será candidata al Parlamento en las elecciones del próximo año, como militante del PCdoB. Estuvo casada con el ex delegado de la Policía Federal y exdiputado Protógenes Queiroz, quien ha buscado asilo en Suiza para librarse de una pena de cárcel por violación de secreto, en el marco de una operación en la que se detuvo por corrupción al banquero Daniel Dantas, del banco de inversiones Opportunity.

Estilo de vida

Roberta no ve incompatibilidad entre su estilo de vida y su discurso político, con el que atiza de manera feroz al actual gobierno de Michel Temer (76) y a los recortes que ha aprobado en el área social. En su opinión, parte de la ciudadanía brasileña está ciega y se ha sumado a la moda de calificar a Lula de «ladrón». «Los que hoy le llaman así se olvidan de que fue bueno para los pobres y también para los ricos. Dejó la presidencia con un 90 por ciento de aprobación», cita la heredera, quien se compara al expresidente por su facilidad de moverse tanto entre la clase empresarial como los trabajadores. «Eso me gusta. También soy así», presume.

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